fabiola fernandez

Mi historia y mi recorrido:

Me llamo Fabiola Fernández Guerra Carrillo hija de Patricia Carrillo Steele y de David Fernández Guerra Hernández.

He tenido una vida bonita y con mucha abundancia por lo que estoy muy agradecida. De chiquita me sentía a veces sola y esa sensación de soledad y de angustia sin saber exactamente de qué me ha acompañado durante toda mi vida, a veces muy quedito y a veces más fuerte. También sensaciones de encuentro con la naturaleza, de estar descalza y de sentir las cosas muy profundamente y eso también sigue bastante parecido Fui muy muy cercana a mis abuelas y también a mis abuelos aunque un poco menos.

Estar en el jardín y jugar mucho frontenis, básquet, futbol y vóley fueron fundamentales para reflejar la determinación de mi carácter. Las cosas me costaron más cuando vi que habían cosas diferentes en mi, otras decisiones, como mi sexualidad, mi forma de ver cómo quería ser como mujer y cómo me definía, etc, y esto se dio más de adulta y aquí empezó un quiebre. He algunos por momentos de mi vida uno a los 21, otro a los 33 y otro a los 44 aproximadamente, pero si alrededor de esos números.

De niña no recuerdo pasarla mal por lo que me dijeran otras personas pero en la secundaria si me empezó a importar y me presionaba mucho por ser diferente, por tener pelos en las piernas y por jugar en el centro de la cancha con los hombres. Mi mamá trabajaba todo el día y me preguntaba pocas veces de manera personal cómo me sentía así que aprendí a llevar mi mundo pro dentro. Mi papá me enseñó muchas cosas y me llevó a muchos parques y nuestros problemas empezaron cuando yo elegí ser yo misma y eso no cuadraba con lo que él quería.

Mi sexualidad empezó a los 21, aunque ya para ese entonces me había enamorado de una mujer pero me daba miedo estar con ella, así que tuve varios novios en ese periodo. En los 30’s fui más yo misma, viví con una amiga, luego con mi primer novia (que se murió y tuvimos un incidente muy duro juntas ya les cuento) y luego sola y luego en pareja.
Al cerrar esa década quise ser madre y lo plantee a mi pareja mujer durante el cierre de mis 30’s y 5 años de mis 40’s, pero las veces que lo intentamos, no nos resultó. Nos tardamos mucho más en hablar de eso y darle vueltas que en accionar, porque ella no se sentía segura y me lo fue diciendo de a poco. Luego terminamos, y me dolió mucho y la verdad es que extraño mucho su presencia en mi vida, y me gustaría que siguiéramos viéndonos aunque sé que tal vez ahora no es el momento, pero si he pensado por oleadas en ella bastante. Ahora con Mama Uma ha vuelt.
Hace dos años tras sepárame regresé de Barcelona donde había ido a estudiar un doctorado y a vivir por 6 años, viví dos años con mi mamá trabajando muchos procesos intensos, y ahora estoy en Tepoztlán haciendo otros!
Así en resumidísimas cuentas. 

Mis aprendizajes: 


He trabajo mucho con mi linaje femenino porque ha sido una de las cosas que más me ha costado trabajo tanto a nivel consciente como supraconsciente. Me he fracturado el empeine, el dedo chiquito del pie, el ligamento posterior cruzado (me rompí una parte)  y la muñeca, todo del lado izquierdo.

De todo esto, he trabajado mucho mi árbol y abrí historias bastante fuertes y secretos que guardaba mi mamá que eso ayudaron a ella y a mis herman@s, hemos honrado abortos, hemos trabajado abusos sexuales y violaciones repetidas por lo menos en nuestras dos generaciones y cada vez más hablamos a corazón abierto.
Fuimos al pueblo donde creció mi abuela y dejamos una foto suya en el mar como me lo pidió en un sueño e hizo un video honrando a mi linaje femenino con la muerte de mi abuela incluyendo 5 generaciones, fue muy bonito de hacer.
Estuve en el momento en que murió mi abuela, la acompañé toda la mañana y limpié todo su cuerpo cuando murió honrándola y le canté mantras para la transición.

De todo esto he aprendido a tener menos miedo a la muerte, que cuando se murió una pareja mía, había aprendido a no quedarme con cosas que decir sobre todo de cariño con la gente y a despedirte siempre bien pues no sabemos nada (aunque habíamos terminado hacía tres meses, y no estuve con ella, lo cuál me traumó bastante tiempo, pero luego ya hablé con ella en otro plano).

He aprendido a ser fuerte para enfrentar procesos aunque incomoden y las reacciones puedan ser bastante violentas (sobre todo cuando traté de hacer el trabajo del árbol con mi papá, se puso muy fuera de sí, pues no ha trabajado su dolor)
También ahí aprendí que cada quien su vida, aunque sientas que pudieses aportar, todas son decisiones personales.

He trabajo también mi árbol masculino enfrentando procesos que necesitaba hablar y era incómodo, y también acomodando, brindando mucho amor y baile, como me pidieron mis ancestros.

En mi trabajo como terapeuta y como persona, pero en terapia lo pido con bastante fuerza he ido fortaleciendo mi conexión con el Altar y con mi jerarquía espiritual (paso a pasito y siento que ahí voy)
Mis terapias han sido más profundas y he confiado más en lo que viene a mi, como hablar con animales de poder de otras mujeres.

También he guiado árboles y lo hice sostenida con la energía de mi mamá que viene mi linaje de sanación por ese lado y me ayudo mucho su presencia para sostener el proceso y salió muy bonito y ayudó a las mujeres que hicieron el taller conmigo.

Los temas recurrentes de quienes vienen a mi tiene que ver con la niña interior, con sentimientos de inseguridad, con relaciones con la madre, con cuestiones de sexualidad.

Aprendizajes: Sé que se siente sentirte muy insegura y sola por dentro y no demostrarlo, pero que se nota. Cómo cuesta trabajo abrir el corazón y las rutas del arte y la creatividad y las plantas y los animales y la música que fácilmente ayudan, y lo uso también en mis terapias y en mis clases como profesora.

Puedo transmitir estados emocionales con mis palabras y lo hago para llevar a las personas a situaciones, y últimamente en terapia lo he hecho para llevar a lugares de sanación. Eso se me da bien.

En temas sexuales como fue muy complicado para mi porque me sentía muy juzgada por mi y por la sociedad que me tocó vivir, soy muy abierta y entiendo la necesidad de dar ese espacio de investigación, así que mi mente se abre bastante al tema y me interesa además conocer más sobre la energía sexual usada como forma de elevarnos y de sanación.


Hago sentir cómoda  a las mujeres con respecto a los estándares de belleza porque yo sigo los míos y como rompí, pues me siento tranquila con cosas que tal vez son difíciles como no usar brassier o decidir cuando rasurarme, cuando no , o mi relación con la desnudez, que mi familia siempre me critica jajajaj

Mi corazón sigue en proceso de apertura y con muchas ganas de hacerlo

Jallalla