Josefa Carretero

Mi historia…

De mi infancia recuerdo estar siempre a la sombra de mis hermanos, siendo comparada con mi hermana casi permanentemente, ansiando ser vista, reconocida y valorada por mi madre, q se mostraba lejana, dura y áspera conmigo, en una relación para mí dolorosa y llena de resentimiento. Luego entendí que yo le hacía de espejo, devolviéndole algo que ella no podía aceptar ni gestionar.

Mi padre sí me veía, conectaba con mi corazón, me aceptaba y valoraba mi transparencia, mi empatía, lo familiar y cercana que era. Este reconocimiento me ha unido mucho a él porque me conoce bien, siempre ha visto en mí a la persona sensible, entregada, vulnerable que hay tras esa chica aparentemente alegre, poco sumisa, directa y rebelde.

Me recuerdo muy creativa, dibujando, pintando, escribiendo, arreglando cosas, usando mis manos para plasmar y dar salida a mis sentimientos desbordados. Me dediqué después a la Restauración de Patrimonio y Bienes culturales, dando una nueva oportunidad, devolviendo a los objetos el brillo y el esplendor perdidos. Pudiera hacer hoy una dicotomía, “restaurar mi vida” y porqué no, la de los demás…

En el colegio hubo intentos de bulling, pero me revolví con uñas y dientes y esto se cortó antes de empezar. Era habitual en mí acercarme y posicionarme de parte de l@s solitarias, recchazad@s, desvalid@s, señalad@s y no era raro verme defendiéndolas, mi madre acostumbraba a llamarme “abogaílla de los pleitos pobres”.

Me recuerdo también dedicando y regalando mi tiempo a l@s colectivos más desfavorecid@s, ancian@s, discapacitad@s,  toxicóman@s, mujeres maltratadas, etc, haciendo labores de volutariado. Era una necesidad mutua, yo les necesitaba tanto como ell@s a mí, me hacía sentirme bien porque me valoraban, buscaban mi presencia, mi compañía y mi escucha, y esto resultaba ser un bálsamo tanto para mí como para ellos. Aquí tuve que aprender a cuidarme y dosificarme, que podía enseñar a andar, e incluso a volar, pero no puedo correr todas las maratones con tod@s ell@s….

Trabajando con mi niña interior recordé distintas historias y escenarios de abusos, desde bien chica, por parte de distintos hombres, hasta que pude plantar cara y no permitir ni una más, ya con 23. Por supuesto esto permaneció en el cajón del anonimato, cerrado con llave, hasta que pude darle visibilidad ya pasados los 40…

Mi relación con mi madre sanó durante su enfermedad e incluso después de su partida, fue durísimo verla consumirse en un año hasta depender absolutamente de mis cuidados y los de mi padre, mayormente, me volqué en cuidarla y sostener su proceso, su dolor, sus miedos…y en ese tiempo, me tocó, me besó y me cogió la mano para q no la soltara y me dijo una y mil veces todos los te quiero que nunca antes había podido. No lo hablamos, ella no podía, pero no hizo falta… murió en mis brazos, rodeada de amor. Tras su partida mi padre me transmitió su mensaje, por fin me vio, valoró y admiró mi amor, mis cuidados y mi entrega…lloré mucho, muchísimo, pero quedé en paz, aunque ya estaba en paz… Gracias mamá. Te quiero tanto.. ❤️

Me ennovié joven, tuve varias relaciones largas y tóxicas, en desequilibrio total, en las que daba y daba y recibía sólo migajas, me erigía una vez más como salvadora de imposibles y aguantaba lo indecible esperando cambios que nunca llegaban. 

Necesité hacer terapia para entender, y después de un tiempo en soledad llegó mi actual pareja, trayendo a mi vida luz y color, enseñándome otra realidad …  amable, atento, cariñoso, respetuoso, entregado, trabajador, responsable, generoso….y casi me cargo la relación pq no sabía gestionar todo eso!!! Nunca me habían tratado así y boicoteaba y saboteaba esa relación… ¡¡¡¡Que fuerte!!!! Volví a terapia, afortunadamente entendí y me dejé cuidar en una relación de iguales, amorosa, respetuosa y equilibrada.

Lo que he aprendido

  • Aprendí q son las situaciones críticas, cuando estás en el pozo, sola, en la más absoluta oscuridad, las q te animan a buscar ayuda para sobrevivir y tratar de salir de ahí…cuestión de supervivencia, instinto básico.  
  • Gracias a mi hermana, que me ha ido abriendo caminos, encontré la paz en el yoga y la meditación, descubrí el silencio, aprendí a parar, a mirar hacia adentro, a conectar con mi respiración y quedarme ahí, respirando..
  • Aprendí con el eneagrama de mapas, de creencias y patrones, fijaciones y pasiones, y tipos de personalidad, eso me enseñó a comprender y me ayudó a establecer relaciones más respetuosas a entender-me y a aceptar-me a mí y a los demás.
  • Aprendí con el Proceso Hoffman, limpieza de la infancia, y taller del niñ@ interior, muchos años después, a entender que mis padres hicieron lo que pudieron, a dejar de culpar, a agradecer, a soltar, a perdonar..
  • De mis relaciones tóxicas aprendí que escogía desde la carencia, desde la escasez y del no valorarme a mí misma, y esto atrajo a mi vida hombres heridos, ahora ya sé, con adicciones, mentiras, faltas de respeto, infidelidades…y que sólo cuando aprendí a valorarme y a respetarme apareció alguien que me valoró, me respetó.
  • He aprendido con el Reiki a canalizar la energía, a sanar con el calor de mis manos, con el amor… a vibrar alto, a saberme acompañada y sostenida, a saber que todo lo que andaba buscando está dentro de mí, encontré mi familia de alma y me reconcilié y reconocí a mis Guías y Maestros, y el saberme acompañada y sostenida me devolvió la confianza y me trajo la sanación y un gran salto cuántico. 
  • De mis hij@s, mis grandes Maestr@s, he aprendido q han venido a poner más luz a mi vida, un grandísimo foco q arroja y me muestra una grandísima sombra… mis creencias, resistencias, mis lagunas y carencias… y que como madre, en algunos aspectos, no soy tan distinta de la mía… Han venido a enseñarme de amor, de tolerancia, de respeto, de aflojar…de flexibilizar… q hay otras formas de transitar la vida y de vestir los cuerpos, q la riqueza está en el maravilloso Universo de lo Diverso, que amar significa aceptar, que no siempre lo q yo quiero,  pienso, deseo y espero es lo mejor, o lo que recibo, o lo único, o lo q vale, o lo que necesita mi alma,  que no han venido aquí para cumplir mis expectativas. Me enseñan cada día, a cada paso, a AMAR LO QUE ES…Y LO QUE HAY, sin más…ni menos… me enseñan q me queda mucho camino por recorrer…Gracias gracias gracias…
  • Y echo mano de todo lo q dispongo para aprender, para integrar, para evolucionar, para sentirme mejor, para vivir en coherencia, en conexión…y me caigo, me revuelvo, me levanto y sigo caminando pq el camino se hace al andar….
  • He aprendido que yo soy el tesoro más valioso de mi reino, y mi bien más preciado, mi luz …q es mi responsabilidad mantener mi llama encendida, y expandir esa luz, y contribuir a q más corazones encuentren la suya.. y esto me conecta directamente con el amawtismo, con el reencuentro con la Mujer Sagrada q soy, con mis ancestr@s, con mis guardianes, con el camino de la sanación, buscando respuestas, siguiendo los dictados del corazón, viendo más allá de mis ojos, confiando en mi intuición, atenta a los mensajes y las señales, escuchando mi cuerpo, respetando mis procesos, conectando con la Pachamama, con la madre tierra, con sus ciclos,  con el agua, con los ríos, con el mar, con las montañas, con todos los elementos y elementales de la naturaleza, con todos los seres q en ella habitan.
  • Estoy aprendiendo a simplificar, la libertad que supone andar ligera de equipaje, la importancia de caminar en tribu, de recuperar la ritualidad, la sacralidad, la ancestralidad, la circularidad y de compartir y convivir en común-unidad.

Mi Visión:

Caen las máscaras y veo Autenticidad, Mujeres y Hombres hermanados que retornan a la tierra para recuperar su equilibrio, para conectarse con sus ciclos naturales, con todos los Seres q habitan en ella
….que miran al cielo para escuchar los mensajes y ver más allá, 
…que en el silencio, y en su respiración, encuentran la Paz
….que con alegría y júbilo vuelven a su esencia, a su sacralidad, en circularidad,
en COMÚN-UNIDAD,unidos los corazones al de la Madre Tierra en un sólo palpitar.

Mi Mensaje:

“Es tiempo de conectar con la Madre Tierra para conectar con mi corazón, y desde ahí conectar con los corazones de todos los Seres que habitan en ella”

Mi Misión:

Habiendo transitado procesos profundos de autoexploración y autoconocimiento, entender que mi mayor Propósito es reconocer y aceptar mis luces y mis sombras, recuperar mi Esencia y acompañar y sostener los procesos de otras mujeres poniendo al servicio mis aprendizajes y mi experiencia de vida.

  • Ayudar a las personas a conectar con su esencia y autenticidad.
  • Contribuir en la sanación de las las heridas ancestrales tanto en hombres como mujeres para llegar a entender, perdonar y hermanarse en igualdad, reconociendo la sacralidad de cada un@.
  • Profundizar y compartir la conexión con los ciclos de la Pachamama y la Madre Naturaleza a través de la Estaciones, Lunas, Equinoccios y Solsticios,  Elementos…
  • Fortalecer mi conexión con los Animales y Plantas. Meditar con ell@s y con la energía q nos traen.
  • Descodificar las Señales y Mensajes de nuestros Guías, Maestros, Guardianes, Ancestros, Animales de Poder…
  • Conectar con el Silencio, la Meditación, para encontrar la Paz.
  • Conectar con la alegría a través de danzas y cantos alrededor del Fuego.-
  • Crear una Comunidad donde poder vivir en circularidad, en soberanía alimentaria,  en contacto y conexión con nuestra esencia y  la Madre Tierra..


Mi propuesta:

“Me veo impartiendo y compartiendo, circulando en definitiva, con mi “Taller de los Sentidos y la Magia de los Elementos”, en espacios naturales, con Mujeres, e incluso niñ@s, con escasas oportunidades, probablemente de entornos rurales, compartiendo experiencias y aprovechando los recursos que nos da la madre Tierra.”