Lara Galvan

MI HISTORIA
Nací un 15 de junio del 1976, a la 1.15h, fue un parto largo, lento, difícil y doloroso. Así me lo cuenta
mi querida Madre Nieves Galván, que nació también un 15 de junio, pero del 1947, 29 años antes…
mi madre me deseaba y era de la unión de una historia de Amor, entre ella y mi padre Federico Gil
Morales, nacido un 18 de junio de 1946.

De mi primer septenio, recuerdo pocas cosas y la mayoría son momentos traumáticos y duros para
una niña tan pequeñita. Con 4 años viví una experiencia que ha marcado el resto de mi vida. Mis
padres se habían separado, mi padre tenía que venir a buscarme ese fin de semana… pero nunca
volvió. Llegué a casa llorando a mi mama y sin entender… esa emoción, ese vacío, lo he revivido
muchas veces a lo largo de mi vida. Esa herida de ABANDONO ha estado condicionando mi vida desde
el inconsciente.

Con 7 años recuerdo el momento en que mi mamá me dijo que tenían que llevarse a mi hermana
Mani a Noruega, y tuve que despedirme de ella, ya que no sé cuándo la volvería a ver, iba a pasar
mucho tiempo antes de que volviéramos a vernos. Ella tenía 16 años, toxicómana, se iba a un centro
de adolescentes llamado el Patriarca. Consumía heroína, cocaína, etc… y lo mejor era sacarla de su
entorno. Así que se la llevaron. Recuerdo que después fui con mi madre y mi padrastro Hub a visitarla
a Oslo. Recuerdo que la echaba mucho de menos y no entendía bien qué estaba pasando.

De los 6 años a los 15 mi madre rehízo su vida con un holandés, al que yo deseaba agradar y que me
quisiera, para que no se fuera como lo hizo papá. Buscaba su aprobación, el ser vista, su
reconocimiento, que me Amara. Que no se fuera y dejara a mamá. Quería ser perfecta, buscaba su
reconocimiento continuamente. Yo solo encontraba que nada de lo que hiciera era suficiente. Nada
de lo que hacía tenía el suficiente valor para ganarme su AMOR. No me veía. No me quería.

Con 14 años, llegó la NOTICIA: mi hermano Oscar, que vivía en Tenerife, y que para esa época tenía
21 años, ya no iba a volver a casa. Mi madre me dijo que OSACAR HABÍA MUERTO. Mi hermano
mayor, mi referente masculino de sangre en mi Vida, el que me protegía, el que me valoraba, el que
me adoraba y presumía de hermanita pequeña, ya no iba a volver. Ha sido la noticia que más ha
marcado mi vida. Casi 25 años después, me puse en manos de una psicóloga de trauma para poder
trabajar el DUELO.

A la edad de 16 años, mi hermana que ya había regresado y rehecho su vida, dio a Luz a un bebé, mi
sobrino. Falleció a los 6 meses de vida. Tenía Sida. Un año y medio después, con su deseo de tener
un hijo, volvió a dar a luz a otro bebé, murió a los 4 meses de vida. Tenía Sida. Antes no lo entendía,
juzgaba a mi hermana por su egoísmo. Pude perdonarla hace un par de años. A pesar de que nuestra
relación no es maravillosa, la Amo y la dejo hacer su vida.

Con 36 años, en marzo del 2012, tuve mi gran despertar, a raíz de que la empresa en la que trabajaba
como Directora Comercial, quebrara. Un gran aprendizaje hubo detrás de aquello. Crisis de ansiedad
y ponerme en manos de la psicóloga que comentaba antes. Ahí comenzó mi sanación. Mi Despertar.
Un año después, de adquirí un gran compromiso conmigo misma de querer saber quién era en
realidad, de un trabajo intenso de semana sí semana no ver todo el trauma que había tenido que
superar a lo largo de mi vida, llegó el GRAN MOMENTO.
BUSCAR Y ENCONTRAR A MI PAPÁ.

El 10 de marzo del 2013, 32 años después, tenía la oportunidad de saber quién era mi padre, de
verlo, de conocerlo, de tocarlo, de olerlo de sentirlo… el día que lo vi por primera vez, ya que era
como la primera vez, fue MÁGICO. Os podéis imaginar… miles de emociones apareciera enfrente
mío. NO era un desconocido, era mi padre, y así lo sentí… lo conocía, era él, y sus ojos eran los míos
y su nariz era la mía… me parecía tanto a él… no puedo dejar de llorar al revivir este momento tan maravilloso… y no puedo dejar de llorar y llorar al recordarlo y ver que se ha vuelto a repetir con mi
expareja, con Jesús, al hombre que quiero y me ha enseñado tanto, mi gran MAESTRO, el que está
haciendo que realmente pueda sanar esta herida, desde la mujer adulta y SABIA que soy ahora. Justo
me lo he encontrado hoy en Famara. Nada es casual. Los sé. Y hoy al verlo he vuelto a conectar con
la RABIA, el rechazo y ahora estoy llorando a lágrima viva, soltando y dejando fluir toda esta energía.
Sigue afectándome verlo.


Desde ese día, mi vida ha dado un giro de 360 grados, dejé toda esa vida y me marché 6 meses a
viajar sola por Asia, para recordar quién soy, visitando lugares de poder a los que me llamaba la
Pachamama. De esto hace ya 8 años.

Este 2020 me ha traído una de las pruebas más potentes de nuevo, revivir la herida de abandono,
rechazo y traición con mi separación. Sanando aguas profundas, para RENACER EN LA MUJER
SAGRADA QUE SOY.

QUÉ HE APRENDIDO DE MI HISTORIA:

Del Abandono estoy aprendiendo a reconocerme por mí misma, a cuidar a mi niña y hacerme cargo
desde la ADULTA. Responsabilizándome de mi vida, de mi VALOR, de SER VISTA por mí, de mi
RECONOCIMIENTO, sin tener que buscarlo fuera. Desde mi interior, desde CONFIAR Y CREER EN MÍ.
En estos últimos 4 años he apostado por mí. Comencé a buscar las herramientas para poder trabajar
en ello y encontrar mi propósito de vida. No he dejado de invertir en mí y en mi crecimiento y
sanación personal.

De mi historia con mi hermana NIEVES he aprendido a no juzgar ni tratar de que los demás lleven la
vida que yo creo es la CORRECTA. A perdonar y saber que, gracias a su experiencia, ella fue la gran
maestra para que yo eligiera seguir unos pasos diferentes, no caer en el victimismo y tener siempre
la FUERZA para seguir hacia delante, escuchando mi voz interna. A conectar con la compasión de
saber que hay historias muy duras, difíciles y que no soy nadie para juzgarlas. Esto me ha hecho elegir
convertirme en terapeuta. Perdonarla y Aceptarla tal como es. ¡Gracias hermana, te quiero!

De la muerte de mi hermano he aprendido la importancia de la vida y la muerte, que somos seres
infinitos, que trascendemos y regresamos a la fuente. Que él eligió el momento de marcharse y que
yo no pude hacer nada al respecto, tenía 14 años. Ese dolor se ha transformado en Amor hacia la
vida, en saber disfrutar cada día más del regalo de este viaje encarnado, de saber que somos un
suspiro y que la Vida cada día nos regala lo que es más beneficioso para nosotros, todo es un
aprendizaje y yo elijo qué llevarme de cada experiencia en esta vida. Te Amor hermano y te llevo en
mi corazón.

Encontrar a mi padre ha sido el GRAN REGALO DE MI VIDA, volver a conectar con mi linaje masculino,
reconocerlo como padre me llevó 3 años y lo proyectaba en mi relación de pareja. A partir de ahí, mi
relación cambió, y mi pareja ya no me reconocía, así que eligió dejarme. Volvieron esas heridas a
abrirse ya que no estaban sanadas del todo y es ahora, que estoy escribiendo mi historia y me doy
cuenta de que conectando con la medicina de Uma Mama, estoy regresando a transitar esa herida
en la espiral, esta vez desde un lugar más profundo y más maduro. Más consciente. El gran
aprendizaje de reencontrar a mi padre, es no guardar RENCOR, ponerme en sus zapatos y poder
agradecer a la vida el haberlo encontrado, ya que de él he conocido a mi hermano mayor Olivier y
sus dos hijos y a mi hermana pequeña Ary, y a mis dos sobris. Una familia entera que creía no tener.
Gracias, gracias, gracias.

Estos siete meses he renacido una y otra vez, a una velocidad asombrosa, he conseguido transmutar
patrones y sistemas de creencias que me han permitido crear cosas hermosas, mi proyecto como
terapeuta, saltar al vacío, creer en mí, en todo lo que SOY, dejar atrás y soltar mi vieja personalidad
y seguir caminado como Mujer Amawtica.

He sanado mi relación con mi madre, mi gran MAESTRA de vida, a la que admiro y Amo, y a su vez,
con la energía del dinero, ya no vivo desde la creencia de la escasez, ahora siento la Abundancia en
mi interior, no temo al futuro, vivo en el presente, más conectada a la Vida y desde ahí CONFÍO, ya
no hay duda de que estoy en el camino que me dicta mi corazón…. Está siendo un viaje asombroso,
misterioso, mágico, lleno de sentido, no he perdido el rumbo, todo lo contrario, ahora me siento
mucho más comprometida y conectada a mi propósito.

Qué mágico, después de un día soleado, en este momento Mama Uma aparece en el cielo.
Gracias, gracias, gracias.
Con Amor,


Lara
10-02-21