En el corazón del hemisferio sur, el mes de diciembre trae consigo el regalo del Solsticio de Verano, un momento de luz, calor y una conexión especial con la Madre Tierra.
En este artículo, nos sumergiremos en las raíces culturales y espirituales de esta celebración y la forma de prepararnos para este tiempo desde el Amawtismo Tiwanakota.
Qhapaq Raymi – La gran fiesta de la vida
El Solsticio de Verano marca el día más largo del año y simboliza un renacer de energía y vitalidad. En esta época, la naturaleza florece, y los rayos del sol se vuelven más intensos, recordándonos la importancia de nuestra conexión con el cosmos y la tierra que habitamos.
Desde la cosmovisión andina, la conexión con la energía solar es vital. Llamamos al Sol TATA INTI, Padre solar, que representa la consciencia cósmica, la consciencia de vida, por esto el sol es sagrado. En el hemisferio sur de nuestro planeta tierra, el 21 de diciembre, es el mayor acercamiento al Tata inti hacia nosotros.

En el Solsticio, esta energía de vida y divina llega con más fuerza, permitiéndonos re-energetizarnos, alinearnos, restablecer en nosotras la consciencia solar, la consciencia divina.
Es un tiempo de adoración, agradecimiento, de abundancia y celebración de la vida que nace. Los abuelos dicen que este tiempo trae el agua, nace el agua y a través del agua la vida. Por esto la celebración está llena de agradecimiento por la vida que cubre la Pachamama a través de sus campos verdes y sus flores.
El Amawta Fernando Ergueta, nos explicaba alguna vez que nuestro Tata Inti, está vinculado al Sol Central de la Galaxia, y al recibir la energía solsticial, no solo estamos celebrando un cambio de ciclo. Tomamos consciencia de nuestro lugar en el mundo y de la conexión con el Gran Espíritu Solar que impulsa la vida.
Ritualidad Solar
Desde tiempos inmemoriales, nuestros pueblos han celebrado este momento a través de la ritualidad solar.
Durante este tiempo, las tribus y comunidades subimos a las montañas más altas, a las wak’as, a los lugares sagrados a recibir esa energía solar, para renovarnos especialmente al amanecer, cuando los primeros rayos del sol tocan la Pachamama despertando la vida.

Con cantos, flores y semillas, honramos la vida, llevando nuestras illas e ispallas en nuestros altares, entregando en ayni, en circularidad y ciclicidad nuestras intenciones de agradecimiento a la Pachamama.
En este momento de comunión con lo invisible, pedimos por la vida, por las semillas, por las siembras, por el agua, por la nueva vida, las wawas, niños y niñas de nuestras comunidades. Celebramos la vida.
Durante los días previos, purificamos nuestros campos energéticos (aura) y nos preparamos espiritualmente con meditaciones para iniciar una nueva etapa en nuestras vidas.
Prácticas de Meditación de los 21 días:
Como preparación para recibir esta hermosa energía solar, recomendamos iniciar este 1º de diciembre tus meditaciones diarias.
Para hacerlo, no necesitas ir lejos, solo encuentra un momento para ti misma, un espacio amoroso en la naturaleza o en tu hogar, que te permita conectar con esta hermosa energía de cierre de ciclo.
Instrucciones:
- Tomate un momento del día junto a tu altar, al amanecer o al atardecer, un tiempo de silencio y soledad para sumergirte en tus reflexiones profundas e ir hacia tu interior.
- Durante estos días puedes conectar con el espíritu de nuestro Tata Inti, a través del abuelito fuego, encendiendo una vela y llamando a todos tus guías y protectores.
- Toma consciencia de tu Kay Pacha, de tu estar presente, de lo que te rodea, de dónde estás y cómo estás. Puedes hacer 3 respiraciones pausadas, escuchando tu cuerpo, calmando tu mente y tus emociones.
- Haz silencio dentro de ti y deja que la voz de tu maestra interna te guíe hacia tus propias reflexiones. ¿Cómo ha sido este día? ¿Qué has vivido? ¿Qué experiencias del año te vienen a la mente? ¿Qué emociones te han visitado?
- Recuerda que no hay una guía igual para todo el mundo, es una práctica individual. No obstante, puedes elegir un tema para cada día, darle un propósito de cierre de año, revisar tus últimos años de vida o hacer 21 días de agradecimiento por todo lo que has recibido este año.
- Yo te recomiendo que hagas un diario o escribas de alguna manera tus reflexiones.
- Y comparte con tu tribu, si así lo sientes. A veces llegan mensajes que nos ayudan a todas y todos a ser mejores cada día.
Aquí te dejo un hermoso ejemplo de lo que fue compartir estas reflexiones en medio de la pandemia:
https://mujermedicinadelatierra.com/2020/06/24/21-mensajes-para-el-nuevo-tiempo/
Hacer esta práctica, te permitirá sentir la conexión espiritual con la tierra y nutrirte con la luz del sol.
Celebrando en Comunidad:
El Solsticio de Verano es una oportunidad para celebrar en comunidad. Así que te invito a salir de tu zona de confort y atreverte a fortalecer esos lazos con tu tribu espiritual, acude a la llamada del Solsticio y comprométete.
No es tiempo de caminar en soledad, la comunidad y la tribu nos sostienen en este tiempo de tantos movimientos.
Recuerda que la tribu planetaria es grande, puedes buscar información en el grupo de Sanando en Tribu en Telegram

Para concluir,
Mientras te sumerges en este ciclo solsticial, recuerda tu conexión con Pachamama y la importancia de honrar y preservar este sagrado planeta que llamamos hogar. Que este tiempo de reflexión, de ritualidad y de gratitud te inspire a vivir en armonía con la naturaleza, con la vida y cultivar un profundo respeto por la Madre Tierra, la Pachamama.
Y que a través de estos momentos tan profundos y especiales, puedas encontrar el abrazo en tu tribu, la soledad ya no es el único camino en el tiempo del Warmi Pachakuti!
Y comparte con nosotros tu experiencia, ya sea en los comentarios o en las redes: #21diasdepreparacionalsolsticio2023
Con amor y agradecimiento,
Warawara · Neila Marquina


Una respuesta a “Celebrando el Solsticio de Verano: Un Rito de Gratitud a Pachamama”
Haremos lo propio para el hemisferio norte. Un abrazo a la tribu.
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