ENCONTRAR PAREJA… UN CAMINO DE CONSCIENCIA Y SANACIÓN.

A happy couple in love with painted smiley and hugging

Durante estos años de profundizar en la terapia Amawtica, en los círculos o las sesiones personales, uno de los temas que sale a menudo y que suele esconder un dolor profundo de soledad en quienes acuden a consulta, es la pregunta del millón… ¿Por qué es tan difícil para mí encontrar pareja? ¿por qué no puedo encontrar una persona con quien compartir mi vida?. Desde luego la búsqueda de las respuestas a veces puede llevarnos a la desesperación, porque no sabemos qué decirnos a nosotros mismos y no sabemos cómo callar ese dolor silencioso que nos remueve cada vez que vuelve la dichosa pregunta.

Es cierto, no existe un manual universal del cómo encontrar pareja, porque cada persona es un mundo muy complejo, y lo que funciona para unos, en absoluto ayuda a otros. Y también es cierto, que si no hacemos algo ya, cuantos más años pasamos en la misma situación la sensación de soledad crece y se hacen hueco en nuestra vida, el vacío y la desesperanza, que sobrellevamos la mayoría de las veces, en silencio, en sufrimiento, y algunas otras en resignación.

No me atrevo a decir que sea algo que solo sucede a las mujeres, pero en este caso particular, veo que son ellas quienes más lo sufren, sobretodo en aquellas mujeres que están en un camino de despertar espiritual o que están profundizando en su proceso de sanación y no saben por dónde empezar a tocar este tema. Sigue leyendo

Honrando a nuestros muertitos

Hoy es 1 de noviembre, el día de todos los santos, y en muchos lugares y cada vez más nos reunimos la familia y la tribu para honrar a nuestros muertitos recordados. Muchos también celebraron el Halloween, que para mi si me lo permiten es honrar a las bruj@s, sanadores, alquimistas, etc. que fueron quemados en la edad media, en fin, lo cierto es que alrededor de estas fechas se mueve muchísima energía.

Desde la cosmovisión andina, estos son días muy especiales, pues los portales que unen lo visible y lo invisible se acercan  y  es el momento preciso en que los seres que vivimos a uno y otro lado de la realidad (o de los mundos/planos) podemos re-encontrarnos.

En la cultura aymara, la muerte natural no constituye un episodio trágico, sino un ciclo más de la propia vida. Por eso, cuando alguien fallece, se suele decir que esa persona `se ha ido´ o `ha partido´ al otro mundo y este día es el día en que podemos estar juntos los de allí y los de aquí, por esto este tiempo esta lleno de fiesta.

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En mi tierra se celebra “bien bonito”, es una ceremonia familiar o tribal, rodeada de color, de comida, de música y belleza, pese a la tristeza que a veces puede significar la partida de un ser querido. Este día se llena de niños y adultos que van casa por casa, rezando y cantando para que esas almitas las reciban y puedan volver al otro mundo cargados de buenos deseos para ellos.

Mi abuela decía que si no se les reza o canta, se quedan penando, que siempre hay que recordarles y ponerles al menos una velita que ilumine su camino y un vasito de agua para que calme su sed y siempre siempre, poniamos un platito extra en la mesa sagrada para aquellas almas olvidadas, a quienes no les rezan ni les recuerdan.

Lejos de ser triste, estas fechas los cementerios se visten de colores, de música, de un ambiente de fiesta, para que todos nos alegremos, para que quienes vienen y quienes se van se hayan sanado, hayan puesto paz, hayan perdonado y así hasta el año siguiente…

Este día hermoso… la vida fluye entre el más allá y el aquí, repartimos abrazos, nos damos cariño… nos unimos para celebrarnos que somos parte del ciclo de la vida… donde no existe un fin, si no un cíclico continuará hacia la ciudad eterna… Wiñay Marka…

Jallalla

Warawara

Foto: Katari.org

 

 

 

Sanando lo Femenino… «La envidia»

Hace un tiempo atrás escribí un breve artículo sobre la competencia, este gran mal de nuestro tiempo, que nos afecta a la gran mayoría de mujeres. Desde entonces, he continuado mi reflexión y observación acerca de este “mal femenino”, de dónde viene?, porque viene?, cómo sanar la competencia entre nosotras?, cuál es su raíz o raíces?, cómo nos afecta en nuestras relaciones?, etc. han sido algunas de las preguntas que me han llevado a profundizar y encontrar más pistas que nos pueden ayudar a sanar esta herencia femenina. Sigue leyendo

Sanando lo femenino… “La competencia”

“¿Por qué competimos tanto las mujeres?. Lamentablemente la competencia se ha instaurado entre muchas mujeres mucho más de lo que desearíamos reconocer, muchas de nuestras relaciones están basadas en la competición y la comparación. Es más, no conozco mujer tan trabajada que pueda decir que no compite, ni se compara, aunque sí muchísimas que estamos trabajando estas pautas y patrones de comportamiento para no repetirlos”.

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“Aceptarnos es el camino para sanar la competencia”

La competencia, parte de un patrón ya caduco que está muy instaurado en nuestra sociedad, un patrón que tiene la base en  valorar “quien es mejor”, o “quien da mas” ó “quien consigue más cosas”. Sin embargo estos patrones de conducta a lo único que nos conducen es a alejarnos de nuestro centro.

Hace un tiempo atrás, yo misma me di cuenta, que aún sentía este patrón muy disfrazado y escondido en mis actitudes. Al ver a una de mis hermanitas tener grandes logros, una parte mía estaba muy feliz por ella, pero también sentía que desde mi oscuridad hablaba una voz, instando a buscarle los defectos para no alegrarme por ella, la envidia, los celos, afloraban casi sin que me diera cuenta, ¿por qué no aceptaba sus éxitos?, ¿qué pasaba dentro mío?

Era tan fuerte ese impulso y tan disimulado, que lo único a lo que atine fue a guardar esa pregunta para mi madre sagrada, pues sentí que yo sola no llegaba a encontrar la respuesta. Gracias a una ceremonia muy profunda, tuve la oportunidad de entrar en su vientre sagrado y decirle: mamá ¿por qué compito aún?, por qué a pesar de tanto trabajo interno, aún vuelven estos fantasmas de competencia y comparación?, ¿por qué no puedo simplemente alegrarme por ella? ¿Qué no estoy viendo?

Entonces ella, amorosamente me respondió “Porque aún no te aceptas”. Fue simple, una respuesta directa que me ayudó a recordar, a entrar en el propio núcleo de este patrón. Había trabajado tanto hacia afuera, buscando la luz, que me había olvidado de algo tan esencial, revisar una vez más mis “temas pendientes”, revisar también mis sombras.

Entré en mi recuerdo como en un viaje, y pude verme de niña, en los primeros años, donde no existía la competencia. Me vi haciendo dibujos, que para mi eran hermosos, me vi, siendo valorada por los “mayores”, y ví,  cómo esos “mayores”  comparaban mis tímidas obras con las de mis compañeros de la guardería…-“Hazlo igual que ella”… “mira ves como ella lo hace mejor?”…-

Recuerdo los “premios” para los niños que hacían lo que “ellos consideraban mejor”, recuerdo que todos mirábamos nuestros dibujos sin entender que estaba mal. Me vi, aprendiendo a mirar con juicio lo que yo hacía, a compararlo. Me vi enfadada e indignada, me vi niña herida y desvalorizada, ¿por qué los árboles solo podían ser verdes!!?. Solo podía ser de una manera, y era la forma en que los adultos querían que fuera.

Solo quien seguía sus indicaciones, era valorado, pero quien se salía de eso, era reprendido. Vi el origen,  en el que dejé de aceptar mis propias obras. Vi el momento exacto cuando decidí dejar de pintar o más bien, de mostrar mis dibujos a otras personas. Vi la herida de una niña desvalorizada y que había perdido la fé en sí misma.

La competencia, no es nada más que una herida en la niña o niño interior, una herida que pudo ser causada por la forma de educación de una sociedad basada en la comparación, y que se nos ha transmitido desde pequeños, no solo por la escuela, sino en la familia, para cumplir estándares sociales. Estándares que consolidan un “patrón de conducta normalizado por la sociedad”.

El resultado, es que dejamos de creer en nosotros mismos, olvidamos el amor por nuestras propias obras. De niños vimos nuestros dibujos o nuestros garabatos, los comparamos, los rechazamos y en algún momento decidimos que “lo que hacían los demás era mejor” y la siguiente decisión fue superarlo y superarnos, pero no por nosotros, sino por lograr la “aprobación”(lease muestra de amor) de los demás, sean nuestros padres o maestros.

Entonces pude comprender una verdad esencial: “Aceptar-nos es la medicina para sanar la competencia”, aceptar es ver las cosas tal como son en este momento, ver la realidad de lo que es y lo que hay, asimilarla, comprenderla y hacerla parte de ti.

  • Revisar nuestra historia personal para encontrar el núcleo en el cual se originó ese patrón.
  • Revalorar nuestras obras (sea cuales fueren), aceptarlas tal como son, sin compararlas, sin juicio, sin buscar la aprobación de nadie.
  • Aceptar que lo que hacemos no gustará a todo el mundo, habrá gente a la que le guste y a quienes no.

Todavía competimos y nos comparamos porque no nos dedicamos a nosotras mismas. A amar lo que hacemos. Es necesario sanar las heridas de esa niña. Devolverle la confianza y animarle a que vuelva a pintar, a dibujar, a bailar a «su manera». Esa “su manera” es lo que le hace especial, única, irrepetible, incomparable.

Cuando una mujer u hombre recupera esa confianza en sí misma, y se permite aceptarse a sí mismo con todas sus virtudes y sus defectos, no necesita competir, ni compararse, no le afecta ni siquiera que otras personas quieran o deseen competir, no entra en ese juego. Simplemente disfruta de lo que hace y lo transmite, eso llega y es inspirador, y esto es lo más importante, esto es lo que necesita la humanidad: Seres auténticos que nos inspiren por el amor que transmiten en sus obras.

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“Cuando somos comunitarias, no necesitamos competir”.

Sin duda, es necesario ser críticas con nuestra sociedad si queremos avanzar en este camino espiritual, pues solo de esta manera podremos proponer soluciones a las actitudes que causan estos patrones que ya no nos sirven.

Hemos nacido en una época en que las sociedades son todo menos comunitarias, muchas se han ido al extremo del individualismo, son sociedades enfermas, llenas de soledad, de heridas que necesitan transformarse desde adentro.

En  ‘Conversaciones con el Amawta’, hablamos sobre este tema, sobre la importancia de las comunidades en este nuevo tiempo, sobre la esencia del comunitarismo femenino y el papel que ocupamos las mujeres para que esto se pueda hacer realidad.

En principio, no se trata de correr a crear comunidades físicas o de imitar las comunidades originarias (aunque todas las experiencias, que son muchas y variadas, son válidas y maravillosas), no son lo prioritario en este momento, simplemente, porque aún no estamos preparados.

Y para llegar un día a hacerlas tangibles, lo que toca, es comenzar a cambiar nuestros patrones de individualismo y abrir el corazón para ser comunitarios, como lo es la Pachamama:

“En el jardín, hay un pino, un frutal, un arbusto, una flor y algunas hierbitas, cuando regamos ese jardín, el pino absorbe casi el 60% de agua, el frutal un 30%  y el resto las demás plantas. Si les escuchas, ellas no estan quejandose de cuánta agua consume el pino, o cuanta agua le queda al frutal o porque las pequeñas tienen menos. Si pidieran igualdad, el jardín hubiera muerto hace tiempo.” (El amawta Fernando). 

La Pachamama es comunitaria, el comunitarismo no es igualdad, es respetar lo que a cada uno le toca de acuerdo a sus necesidades, es aceptar que son diferentes, aceptar los dones y las necesidades de cada uno. No es comunista ni democrática, es comunitaria. Cómo podría competir un pino con un rosal? ó un peral con una manzano? incluso dos tomateras?.

Sólo podemos sanar la competencia cuando nos dedicamos a aquello que se corresponde con nuestra esencia, cuando aceptamos nuestra unicidad, cuando aceptamos que somos diferentes.

“Pon atención a tus propios frutos, no te fijes en los demás”.

Alguna vez imagine a dos mujeres cada una con su huerta. Eran casi iguales, la diferencia principal residía en que una de ellas cultivaba un huerto con frutos preciosísimos y deliciosos, las ventas le subían y podía dedicar más tiempo y más inversión para hacerlas crecer. La otra mujer, sin embargo, se dedicaba casi todo el tiempo a mirar  la huerta de su vecina, lo que hacía y como lo hacía, a ver sus errores, a tratar de imitar su trabajo, sin tener los mismos resultados, lo que le llevaba a una frustración constante y a tener una huerta desolada y unos frutos apenas comestibles. Finalmente acababa hablando mal de ella y haciéndole mala fama.

De esta imagen extraigo lo que nos sucede a muchas de nosotras las mujeres, estamos tan pendientes de las demás que nos olvidamos casi por completo de nosotras mismas. Si cuidaramos nuestro propio jardín tal vez serían otros los resultados, tal vez nos diésemos cuenta de que nuestra virtud no es el cultivo de la misma fruta, e incluso de otra actividad como el canto o la danza, o la pintura o los negocios, o las ventas, o la construcción, o quién sabe qué.

Sólo conociéndonos, sabemos en qué somos buenos, y hacer aquello en lo que eres mejor es lo que te hace ser competente. No competitivo, porque…

“No es lo mismo  ser competente que ser competidora.”

Un dia amawta me dijo «ser competente es saber asegurar tu plato de comida, saber conservar tu pareja, saber conservar tu Clan, no perder a tu tribu y no perder los espacios que has ganado». Con el tiempo comprendí mucho más estas palabras, de qué nos sirve mirar hacia afuera, hacia lo que hacen los demás, si perdemos lo esencial?. Ser competitivo nos aleja de esas cosas esenciales, nos hace perder el valor.

“Todas somos como niñas que vamos a jugar, al jugar recordamos. Solo al competir nos hacemos adultas, entonces olvidamos” .

Warawara · Neila Marquina
Madre · Wilumi · Guardiana de los Misterios Sagrados de la Pachamama · Sacerdotisa de la Tierra, Sacerdotisa Solar y Lunar.

 

 

Luna creciente: Sanando nuestra soledad… El retorno de los clanes

Mensaje de la Luna Creciente del 12 de Junio 2016 · Preparándonos para el Solsticio

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Nos hemos preparado para este momento, faltan pocos días para que nuestra abuelita esté en su plenitud. Este año la luna llena nos ilumina justo después del solsticio, esto es una señal del universo muy importante, pues anuncia un tiempo de elevación de la consciencia, un tiempo de saltos cuánticos y de mayor comprensión del mundo invisible, pues se abrirán las puertas del misterio para quienes estén preparados a recibir la información.

En los anteriores meses, la abuelita nos recordaba la importancia de seguir los ciclos del universo para atrevernos a renacer cuando llegue el momento. Nos impulsó a prepararnos para el Solsticio, a mimarnos y cuidar nuestra energía, a sanar nuestras relaciones con lo masculino, a atrevernos a hacer cambios en nuestra vida, siendo responsables de la energía que nos rodea, y sanar nuestras relaciones del pasado, todo esto como una preparación para este tiempo de elevación…

En una semana más la luna se iluminará completamente, casi coincidiendo  con el solsticio,  dos fechas que son muy importante celebrarlas.

Muchos de nosotros, somos seres índigos, algunos cristales y otros arcoíris, traemos una nueva vibración para la Madre Sagrada, traemos nuevos mensajes. Muchos de nosotros hemos nacido en hogares y lugares donde fuimos incomprendidos, nos rodeamos de personas que a veces nos veían como locos, pero en realidad por dentro, nos sentimos cuerdos en un mundo de locos, pues somos seres que trabajamos en silencio, y sabemos que somos parte de una gran tribu.

A veces es importante llamar a la tribu, acudir donde está ella, perdernos en su amor, pero otras veces como ésta, es importante que volvamos al Clan, que quiere decir esto?, que rehagamos nuestras familias espirituales, muchas de ellas no son grandes, es más son pequeñas, muy pocas personas casi contadas con los dedos de las manos, son aquellas con quienes compartimos el misterio, amig@s o herman@s  con quienes nos sentimos nosotros mismos.

Esta luna creciente nos alienta e invita a que volvamos a reunir a nuestro clan, que le dediquemos tiempo para honrarlo, no tienen porque ser de nuestra propio linaje sanguíneo, el clan son aquellas personas que comparten nuestro linaje espiritual.

Volver a reunirnos para “Celebrar la llegada de un nuevo Sol…”. No necesitamos grandes manifestaciones, ni grandes reuniones, ni formar parte de grandes montajes, la pachamama no es un Show, una ceremonia no es un espectáculo, no necesita de cámaras, ni anuncios, y a veces es un misterio.

El mensaje de la Luna Creciente es llamar a nuestro pequeño clan, poder reunir a estas pocas personas que sentimos que forman parte de nuestra vida, nuestra familia espiritual, y con ellos guardar la noche oscura en la que el sol se prepara para nacer hacia el 21 de Junio, y con ellos, festejar la llegada de la luz, de un nuevo sol que ilumina la Luna Llena de Junio, de un nuevo ciclo que comienza por trece lunas… 

Renunciemos a la soledad, ya se ha terminado el tiempo en que nos sintamos solos, abramos el corazón a esta familia espiritual y juntas de la mano, con un solo corazón, un solo palpitar esperemos la llegada de este nuevo tiempo.

Es así en pequeños grupos, donde el corazón puede abrirse y  puede comunicar sus mensajes, con confianza, con soltura, con amor. Así en nuestro pequeño clan,  es donde podemos escucharnos con el alma, a mirarnos a los ojos, a abrazarnos sin medir el tiempo, así siendo pocos la energía se multiplica, se eleva, vibra y conectamos con la Pachamama. 

Y si no has encontrado tu clan, sumate a otro o llámalos en lo invisible, porque están ahí en algún lugar fuera de tu ventana, sintiendo tu corazón, esperando que te atrevas, preparándose para encontrarse contigo.

Cada clan, tiene su color, su nota, su vibración, no ata, es libre lo que le une son los lazos del amor, de la libertad y del respeto. Cuando vuelven los clanes con sus hilos de colores, volvemos a tejer, ha llegado el tiempo, de comenzar el tejido sagrado de la Pachamama, el tejido de la Whipala, ha llegado el tiempo en que el pueblo de colores se vaya expresando!!!

Que el amor de la Pachamama pueda guiar vuestros encuentros, que la sabiduría de los guardianes de los cuatro templos les protejan y que esos clanes sean sostenidos por el amor cósmico-universal, para el cumplimiento del Plan Divino.

Jallalla!!

Warawara
Madre · Wilumi · Mujer Medicina · Guardiana de los Misterios Sagrados
Sacerdotisa de la Pachamama, Sacerdotisa Solar y Lunar.

 

DE ÚTERO A MATRIZ… peregrinando hacia nuestro templo sagrado.

Jallalla hermanitas de todo el planeta, que el amor de la sagrada madre  Pachamama les guie, que la sabiduría del Gran Espíritu les ilumine y que los Guardianes de los cuatro espacios sagrados nos unifiquen.

Hoy quiero hablar de un tema que es muy importante, vital para todas nosotras las mujeres, tanto para quienes estamos siguiendo el Camino Rojo de la Pachamama (Madre Tierra), como para quienes, han empezado a seguir el camino de sanación de su Templo Matricial, al que muchas de nosotras conocemos como útero o matriz.

10805670_784059408335482_8700033984410236212_nEs hermoso ver como en los últimos años, se han extendido por el mundo círculos y grupos de mujeres, que están colaborando en el despertar femenino, a través de la sanación y bendición del útero, a través de la re-conexión con la menstruación y los ciclos lunares, a través de la respiración ovárica, a través del artemenstrual, a través de la activación de su matriz primigenia, como dice una de nuestras kullakitas y a través de otras formas desarrolladas y canalizadas por mujeres medicina.

Así también, es hermoso ver, cómo este proceso está dando sus frutos, pues a través de este trabajo colectivo, de hormiga, de una a una, se está restableciendo de a poco la conexión de las mujeres con la Madre Tierra. Un paso de vital importancia para que este tiempo de cambio se consolide, para que el cambio de conciencia se pueda manifestar en actos más concretos.

Sin embargo aún es necesario que profundicemos en la sabiduría de este gran movimiento planetario femenino. Ha llegado el momento de ir más allá, y meditar  y profundizar en el misterio femenino que lleva nuestro útero o nuestra matriz.

Desde el espacio femenino de la Escuela Amawtica, les invitamos a reflexionar pues sentimos que ha llegado el momento en que las mujeres debemos recuperar la verdadera esencia de nuestra matriz, de nuestro útero y devolverle su lugar como TEMPLO SAGRADO MATRICIAL.

Legado de Sabiduría Ancestral Femenina

Esta sabiduría viene de nuestros mayores, de las sabias y sabios de pueblos originarios, que han conservado el misterio femenino que nos unifica a la Pachamama. Ellos nos recuerdan…

“La tierra es madre, la tierra es mujer, la naturaleza es mujer, la vida es mujer.”

La mujer es la extensión de la madre tierra, mujer para el pueblo Nasa, es sinónimo de ombligo de la madre tierra, y así como el ombligo es el origen de la vida humana, y la vida se recrea en un vientre de mujer. Así también el vientre de la madre tierra, es el espacio donde la vida se recrea, de las plantas, los animales, las piedras e inclusive la vida de toda la humanidad.

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Dicen los sabios y sabias amawtas, que las mujeres le prestamos nuestra matriz a la Madre Tierra para que tenga hijos, es ella la madre original que nos ha concebido.  Nos dicen que cuando nacemos pasamos de un útero a otro útero pasamos del vientre materno, al vientre de la madre tierra.

Cuentan las abuelas aymaras, que antes, las mujeres que no podían tener hijos, pasaban largas horas meditando en las mankapachas o cuevas uterinas de la tierra, y de ahí salían embarazadas. Decían que estas mujeres llevaban en su vientre el hijo que la madre tierra ha concebido.

La Pachamama, es  la matriz originaria que concibe la vida, que la sostiene y que la reabsorbe. El útero de la mujer, representa esa matriz de la Madre Tierra. El espacio sagrado, espiritual, la casa del mundo, donde nace la vida. El útero de la mujer es más que un órgano, es el TEMPLO SAGRADO DE LA MADRE.

El útero de la mujer, es el Templo Sagrado de la Pachamama, a través de este espacio sagrado que está dentro de la mujer, la vida puede manifestarse. Este es nuestro regalo, sí nosotras somos portadoras de este Don,  de Ser como la Madre Tierra, de poder dar vida así como ella da vida.

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Una mujer embarazada con el mundo como su ombligo.

Si reflexionamos, nos daremos cuenta que lo más sagrado se gesta en el útero femenino, en ese periodo de gestación hay un momento donde la chispa divina al fin puede hacerse materia, donde la esencia del Gran Espíritu, del Innombrable, del Todo lo que es, puede hacerse manifiesta. Esto es sagrado.

Por eso siempre en los pueblos de nuestros abuelos, el momento en que una mujer tenía su primera lunación (menstruación) era una fiesta porque recibía el mayor regalo, la mayor “bendición” para toda la comunidad, se hacía Pachamama, esto le hace bendita, santa, sagrada y todo su pueblo le honraba pues sabía que era portadora  de la Vida.

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De ahí la importancia de recuperar la memoria, de limpiarnos, de sanar nuestro pasado, de limpiarnos por dentro, de liberarnos, de ocupar nuestro lugar. De ahí, la importancia de recordar nuestros ritos sagrados. Es importante recuperar la consciencia del embarazo, de la maternidad, del parto… de la creación.

El útero, vientre o matriz de la mujer hace al humano, al hombre pero es la Pachamama quien en su vientre que es toda ella lo sigue haciendo hasta que nos despedimos de ella.

La Pachamama, está pariendo, nos está pariendo constantemente, no está enseñando, nos está alimentando, ella es el vientre sagrado… el templo sagrado en el que la humanidad está gestándose. Porque lejos de estar ya terminada esta humanidad está en un proceso aún de gestación.

Por eso el útero, la matriz, es sagrada, para nuestros abuelos sabios, para nuestros mayores, ellos sabían todo esto, es importante volver a recordar… porque todo lo que es afuera es adentro.

Las mujeres tenemos que volver a conocer este misterio, a lo sagrado.

 

Si ven el vientre de una mujer cuando está embarazada es redondo, pues es como la Pachamama. Hay que ver… la mujer en su embarazo está en un estado de gracia, de bendición, en un estado sagrado, de Diosa, como la Pachamama y hay que celebrarla, cuidarla, honrarla comunitariamente, tribalmente.

Por eso también nuestras casas,  deberían volver a ser úteros, volver a ser circulares, volver a tener la misma forma que la Pachamama.

9d90f98c53ec776a15b2c69af48ce64fHasta ahora la humanidad no ha sido consciente, no se ha preparado para traer seres de luz como nosotr@s, l@s que estamos leyendo esto, y hemos sufrido las consecuencias.

Ya nos toca asumir nuestro compromiso y tomar las riendas, pues ahora esta en nuestras manos, prepararnos para recibir a nuevos seres de luz, sabios y sabias, que nacerán de esos templos matriciales. Este es un trabajo de una a una, de paso a paso pero que un día tendrá sus frutos, y lo podrán ver.

Eso saben nuestros abuelos, nuestros sabios, ellos dicen que es importante que la mujer despierte, que tome consciencia de su Rol, de madre, de gestadora, de diosa, porque nosotras conduciremos a la nueva humanidad.

Solo así podremos avanzar en este nuevo tiempo que es Warmi. Que es femenino, que tiene que volver a su esencia desde y hacia el corazón, hacia el amor por el Todo y para Todos los seres, comunitariamente.

Por eso también es importante recuperar nuestra ritualidad, para todos los momentos femeninos, para los actos que hacen estado en la mujer. En la mankapacha, por ejemplo, que es una ceremonia ancestral andina, donde nos volvemos sus wawitas, nos sembramos como semillas, entramos en el vientre de la madre primigenia, permitimos que la Pachamama nos geste un poquito, nos crie un poquito y nos hagamos más  Umha-nos, más conscientes para renacer con más amor.

Está bien realizar la bendición, sanar, re-conectar con el útero… pero hay que ir más allá, ha llegado la hora de peregrinar con humildad hacia nuestro templo, que es la matriz, el Templo Sagrado de la Madre Tierra, de Re-conectar con él, y después Re-activarlo Ceremonialmente, Ritualmente, como lo hacían nuestros ancestros.

Ahora debemos prepararnos, llamamos a todas las mujeres medicina que reciban en su corazón este mensaje, para re-conectar con el amor de la Pachamama a estos templos sagrados femeninos. Estos templos donde se gestara la nueva humanidad.

Jallalla!!  · Que este mensaje llegue a sus corazones.

 

Warawara
Madre · Wilumi · Mujer Medicina · Guardiana de los Misterios Sagrados
Sacerdotisa de la Pachamama, Sacerdotisa Solar y Lunar.

Mujer: Medicina de la Tierra (III Parte)

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En que consiste nuestra medicina?

Así como hay médicos generales y otros especialistas, así también hay mujeres y hombres que han despertado-recordado sus dones, y no todos son iguales. El cambio de energía tiene que darse a todos los niveles por lo que todas las áreas de vida son sumamente importantes: la educación, la medicina, la ciencia, la tecnología, la agricultura, la construcción, la legalidad, la espiritualidad, etc.

Todo tiende hacia un cambio de paradigma, por lo que es importante, que se honre la diversidad; que aprendamos a vivir comunitariamente, sin comparar el trabajo que hace un pino, una piedra o una abeja, pues cada uno tiene su lugar en la tierra. Como dice Amawta Fernando, “ella… no es socialista ni capitalista, la Pachamama es comunitaria.”

A partir de ahora, cuando hablamos de Mujer Medicina, estamos sosteniendo una de las miles de verdades que tiene la humanidad: la mujer es la Medicina que en este momento necesita la Tierra, es la medicina para la Pachamama.

Concebimos que nosotras al realizar nuestro proceso de sanación ancestral, de nuestro linaje femenino, nos convertimos en las herramientas que la Pachamama tiene para su autosanación. Al pasar este proceso, se despierta en nosotras el Amor hacia todos los seres, el comunitarismo esencial; dejamos de competir, dejamos los patrones salvajes de consumo desenfrenado; nos equilibramos, nos vemos entre nosotras con ojos diferentes como parte de una gran familia, encontramos a nuestra tribu cósmica y planetaria.

Ahí es cuando “nos hacemos medicina”, aceptando que en nuestra vida, cada acto que realizamos se convierte en aquello que necesita la Pachamama para volver al equilibrio, pues es entonces a través de nuestras palabras, nuestros actos, nuestra coherencia que comienza la sanación del planeta y entonces de toda la humanidad. Y todo lo que hagamos sin importar el área donde estemos, será esencial para ese proceso de autosanación que nuestra madre sagrada necesita.

 

Y los hombres qué?…

Hasta ahora, hemos hablado mucho sobre el papel de la mujer, esto no quiere decir que no reconozcamos a nuestros hermanos hombres, lo masculino es sagrado y habita en todos los seres como habita lo femenino. Solamente que ha llegado un tiempo de cambio y ese cambio es hacia lo femenino.

Cuando las mujeres volvemos a ocupar “nuestro lugar”, vuelve el equilibrio, vuelve la danza cósmica Chacha-Warmi y también los hombres “ocupan su lugar”, nos re-encontramos.

Sostenemos que todos los seres somos duales, la gran mayoría somos andróginos y las dos energías se mezclan en nuestra vida. Actualmente y gracias al Gran Espiritu, existen muchos hombres que están sanando su lado masculino, que están equilibrándose en la energía femenina, aceptándola en su vida y actuando con sabiduría, permitiendo que esa Energía Amorosa Femenina los guíe.

Estos hombres son los que caminan a nuestro lado en este tiempo, no se refiere a ser seres afeminados o que han perdido su poder o su identidad, sino seres que desde su libertad han encontrado el equilibrio y por lo tanto viven su vida y todos sus actos en armonía con las leyes sagradas de la naturaleza.

Este escrito y todo lo que puede sacarse de él, es tan válido para hombres como para mujeres, por lo tanto invitamos a que reflexiones sobre su rol, sobre su lugar, los llamamos a expresarse y despertar con nosotras.

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Algunos ejemplos…

Finalmente, quería mencionar tan solo algunos ejemplos de cómo miles de seres en el planeta estamos aplicando nuestra medicina para la Sanación de la Tierra…

En la educación: Las escuelas libres, están planteando nuevas formas de Pedagogía, la educación está volviendo a ser libre, a ser tribal, está volviendo a las manos de hombres y mujeres despiertos, de maestros y maestras que han despertado su conciencia, que con rebeldía y amor se atreven y plantan cara al sistema, pues ya no queremos seres humanos hechos a medida de los estados y las políticas. La Pedagogía Ancestral,  está volviendo de a poco y multiplicándose en diferentes puntos del planeta. Hay esperanza para nuestros hijos.

En el arte: Se está recuperando su esencia mística, la danza, el teatro, el clown, el cine, la pintura, la fotografía está volviendo a ser más consciente, y está buscando miles de formas de colaborar en el despertar de la humanidad, está recuperando su energía sanadora y equilibradora del cuerpo, la mente y el corazón. Un pequeño ejemplo es como la Arteterapia o la Biodanza, están ayudando a que miles de personas pasen sus procesos de despertar de forma armónica, que tengan un acompañamiento. O la forma en que a través del arte se expresan códigos ancestrales que llegan a lo profundo de nuestro ser y nos hacen el click, despertando la memoria celular.

En la ciencia: Están coches a electricidad, la tecnología solar, eólica,  bioenergética, que ven alternativas diferentes a seguir desangrando a nuestra madre, con el petróleo. Con la Bioingeniería que estudia y comprende a la naturaleza, para replicar su sabiduría y expresarla.

En la medicina: Se están re-descubriendo y expandiendo las terapias no agresivas, las terapias holísticas e integrativas que ven al ser humano no solo como un ser biológico, sino también energético, mental y espiritual. Se están recuperando las sabidurías de los pueblos indígenas, el uso medicinal de plantas sagradas, cada ser humano esta tomando conciencia de su propia capacidad de auto-sanación.

En la espiritualidad: Hace mucho tiempo las religiones se multiplicaron, acomodándose a la medida de los seres humanos, y después a la medida del poder que ostentaban, hoy en día cada vez hay más seres espirituales y menos religiosos, pues la religión nos religa, la espiritualidad nos Libera, la conexión con el Gran Espíritu, con la Pachamama, con los Seres de Luz jamás nos quita la libertad, nos la concede y esta verdad esta resonando en el corazón de muchos seres humanos que están abriendo su mente, liberándose de patrones religiosos, y abriéndose a aceptar y comprender desde otras visiones.

Miles de mujeres y hombres, están recuperando su ceremonialidad y su ritualidad, su conexión con los ciclos sagrados y con los Seres Invisibles. Ahora no solo el papa besa la tierra allí donde llega, sino somos muchos seres que damos besos a nuestra madre sagrada, como desde hace miles de años lo  han hecho nuestros antepasados.

La Bioconstrucción, la nueva agricultura, las experiencias de vida comunitaria, ecoaldeas y un larguísimo etcétera que nos llena de esperanza en la humanidad y alegría porque este cambio es REAL.

Aun queda mucho por compartir… sobretodo profundizar en el rol femenino y en todas las practicas que estamos recuperando, pero lo dejamos para más adelante! Gracias por llegar hasta aquí… Que la Pachamama guie cada uno de nuestros pasos.

Jallalla!!!

Warawara
Wilumi, Sacerdotisa de la Pachamama · Mujer Amawtica · Mujer Medicina
(Derechos Registrados · El contenido de este articulo pertenece al Libro Wilumi)